| La idea de crear el Centro de Formación El Futuro nació con el Siglo XXI: el deporte como ayuda a la formación de jóvenes desfavorecidos en el corazón de África, en Dakar. El deporte les podía ofrecer una vía para aprender a relacionarse socialmente, para ocupar su tiempo libre con una actividad reglada, dirigida, motivante, que les enseñara una disciplina básica, un complemento a su educación. Poco a poco, el Centro, aún sin nombre ni sede, ni personal, ni presupuesto, empezó a significar mucho más que todo eso en la vida de los primeros que se iban acercando a él. Para algunos llegó a significar algo de ropa, algo de comida y hasta un techo. Después, resultó que alguno de los pioneros, de la mano del Centro, vio abrirse su horizonte más allá del mar: el Centro se convirtió en el puente que los acercaba a Europa. Y Tenerife era la puerta de entrada a un nuevo mundo, a un nuevo proyecto de vida para algunos elegidos por el azar. Y el proyecto formativo del Centro El Futuro empezó a consolidarse hasta hoy. HOY. En la actualidad El Futuro es un centro de entrenamiento deportivo orientado a chicos y chicas de 13 a 16 años, residentes en Pikine, una ciudad de casi un millón y medio de habitantes, nacida de los suburbios al oeste de Dakar, y con un altísimo porcentaje de jóvenes, muchos de los cuales viven en precarias condiciones y con un no menos precario futuro. Allí se les enseña a entrenar y a jugar, como vía de atracción para proporcionarles unos valores personales y sociales, y acostumbrarles a un estilo de vida comprometido con su formación y su educación. Hacer de ellos personas íntegras y trabajadoras que se dediquen a mejorar su vida y la de sus familias, contribuyendo a mejorar también todo su entorno. |
La idea
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